Desde el balcón


Finales de octubre. Día soleado. El calor pasa por los cristales, pero cuando abro siento un punzada, una puñalada a la altura del esternón. Normal, estoy en el balcón y en pijama. He cogido esta costumbre desde la primavera y me encanta. Es una forma de comer fuerzas y vitalidad para el resto del día. Abro los brazos e inspiró aire como si a través de esta imagen me llenase el depósito de gasolina para el día que comienza.

Hoy me doy cuenta. En la ventana del piso de enfrente, yo vivo en un tercero, veo moverse un visillo. Al principio de manera descuidada. Después de forma descarada y mantenida. No veo quién es, tampoco consigo identificar si es un niño o un adulto, ni siquiera si es hombre o mujer, pero parece una persona mayor. Tengo curiosidad y me quedo con ganas de hacer un gesto, incluso obsceno. Que se joda! Por cotilla….pero no, no lo hago.

Llega el viernes. La costumbre se ha repetido, la mía …y también en la casa de enfrente. Llevo toda la semana con la misma escena, la misma ventana, el mismo visillo, la misma curiosidad , la de ambos para que engañarnos, las mismas dudas en cuanto al gesto más o menos obsceno, y sigo sin identificar ni siquiera las manos del vecino/a.

La curiosidad me puede y me decido. No sé muy bien porque ni para que. No tengo claro que busco ni que puedo encontrarme. Ya veremos. Acudo al portal, llamó al portero, me abren y busco el tercer piso. Llamo a la puerta. Ahora nadie me contesta. Insisto, porque soy tozudo, incluso pesado, pero no hay respuesta. Vuelta a casa, y a la rutina. A la mañana siguiente vuelve a mover el visillo. También de forma descarada.

Decido escribir unas líneas. ¿Que tono utilizo? ¿Borde?, ¿Enojado por el cotilleo? ¿Asertivo, educado y conciliador? Decido al final que conciliador, ¿Por qué estoy escribiendo entonces? ¿Para insultar? No, no creo que sea este el objetivo. No es mi estilo. Sería una absurda pérdida de tiempo

Decido hacerlo por ordenador y también dejar la nota por debajo de la puerta. En un último intento busco en el buzón alguna referencia. Nada, vacío y sin nombre alguno.

En el fondo creo/espero que con la nota cese el control del visillo, aunque también es verdad que mantengo la incertidumbre.  Pasan los días. Se repite el proceso. Pienso que no hay solución. ¿Cambio la rutina? ¿Me voy al otro balcón? ¿Dejó de salir? ¿Salgo mañana en pelotas? Algo tendré que hacer, la nota no ha funcionado

Recibo una carta. De las de antes. Por correo, con mi nombre y dirección perfectamente informados, incluso con su sello de Correos. No puedo creerlo. Se trata de la vecina! … si, vecina. Se da conocer claramente con el tipo de letra. Es inconfundible la caligrafía  de una mujer.  Para mi sorpresa incluye su nombre como remitente en el dorso.  ¿Quién es? Después de analizar el sobre, la letra, estoy seguro. Es mi vecina del visillo. ¡Me gusta! ….me gusta mucho!!!

Ansioso, abro el sobre y leo su breve nota. Breve, pero concisa, escrita con gracia, cierto genio y arte, mucho arte! Me encanta!  Me doy cuenta que mi obsesión estaba justificada. No era enfado por el cotilleo, era algo más.

Sin pensarlo mucho decido contestar. Es mi turno ¿Quién será? ¿Cuento quien soy? Pardillo! te tiene totalmente localizado, me imagino que sabe más de ti, no sólo tu nombre, dirección y modelo de pijama….prefiero no pensarlo. Venga, mejor por correo electrónico…pero con otra dirección, otra distinta que acabó dar de alta. Escribo la nota y le proporcionó mi nuevo mail y la dejo también por debajo de la puerta. Esta vez no llamo. Asumo el código de comunicación que nos hemos marcado.

Ahora el del visillo soy yo. No paro de mirar, buscar, cotillear. En la ventana de enfrente y en la de al lado. En la calle busco quien sale del portal. Paso horas en la cafetería de debajo de casa, sentado en la mesa y al acecho de quién entra y quien sale. Tengo ya cuatro candidatas e incluso un quinto candidato. ¿Será un cabrón que me está  engañando y vacilando ?

Espero. Los días pasan y sigo haciendo lo mismo….a pesar del frío del invierno salgo al balcón con mi habitual rutina, …que ahora incluye la mirada y confirmación de que sí, el visillo se mueve. No hago gesto alguno, mal que me pese. Me hago el duro, el arrogante e interesado. Hay que ser bobo!. Eso sí, he ganado una nueva rutina, …además se está convirtiendo en obsesiva. Busco constantemente en mi nuevo correo ….un correo, solo quiero un correo…. Espero desesperadamente el correo de la vecina, mi vecina Margui.

Por fin llega, estaba seguro, o no, pero llega. Me incita, con talento y cariño, sutilmente, sin hacerlo de forma directa, pero me implica en la dinámica, su dinámica, sus redes. Ella también quiere mantener el juego y la intriga. Nuestro juego y nuestra intriga.

Los siguientes días son tremendos. Estoy deseando abrir el correo, en casa, en el tren, en la oficina. Como sólo en la oficina. Así puedo leer y escribir.. El correo es más ágil, los mensajes más rápidos, menos discretos.  Hablamos, de todo, de lo nuestro, de los nuestros. Con insinuaciones pero con miedo, con precaución. No queremos pasar la frontera. Esta resultando emocionante. Realmente no hacemos nada. Es como un pequeño juego infantil  en que te saltas las normas, engañas, pero no agredes. Mientes pero sientes que no haces daño….claramente es un juego.

Hay una cosa curiosa . Llevamos así dos semanas. Nunca hemos hablado del inicio. Del balcón y del visillo. Es curioso, en los correos no lo hemos mencionado. Se convirtió en un asunto tabú. Doy el paso y comento en el correo:

  • ¿Por qué lo del visillo?
  • ¿Por qué me sigues mirando desde detrás del visillo y de forma oculta?. ¿Porque no levantas la cortina, abres la ventana y nos miramos? Un día de estos voy a salir desnudo….¿así te asomaras y por fin, te veré la cara?

La contestación es inmediata

  • ¿Qué dices? Llevo ya casi un mes a la ventana. Con las cortinas bien abiertas….que no tengo. Todos los días a las 8 pendiente de ti, de tu abrazo al mundo, de tu horroroso pijama de franela y yo bien, bien, bien  a la vista. Esperando una seña, una mísera seña!

No puede ser.

  • No te creo!!! No juegues más conmigo. Necesito verte, conocerte!!!

Un segundo, un segundo muy largo tarda en contestar. Menos mal, salta la señal de correo recibido.

  • Que me dices! Sal! Asómate al balcón, aunque no sea la hora y sea sin el pijama de franela …y nos vemos

Vuela! Salgo corriendo, se me cae el portátil enredado los cables con mis torpes pies. Ahí se queda. No la veo. Grito como un loco contra la vecina de enfrente, la del visillo que sigue observando desde su minúsculo puesto de control. En mi desesperación llegó incluso al insulto. Siento cómo los vecinos y en la calle me están mirando. Me da igual, no siento vergüenza, solo rabia y desolación.

De repente percibo también otra sensación. Siento que alguien me observa y me mira de forma especial, con cariño, con alegría …o bien directamente muerta de risa ….Me doy cuenta de esa mirada y subo la vista un piso, el de encima del visillo …

No puede hablar, yo tampoco. No para de reír. A carcajada limpia y sin desmayo. No sé qué hacer, no entiendo nada, bueno si, empiezo a entender. Me contagia la risa que tampoco puedo frenar…..

Es mi abuela! Me señala el piso de debajo…. No me puedo creer que todo esto haya surgido por la abuela!

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53 comentarios en “Desde el balcón

  1. De tu ventana a la mía hay tres pisos de por medio
    De mi casa hasta la tuya senderos de flores van creciendo
    Mirar sin verme esperando en mi ventana del cuarto
    Es para cogerte del cuello por el frío que he pasado
    Un beso por el aire como en botella enviado

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  2. Dios Jesús qué intriga primero y qué risa después. He llegado hasta a pensar que era una metáfora de vuestros blogs, el tuyo y el de Margui. Aunque debo confesar que lo que esperaba era ese “mañana” en el que salías desnudo!! Estaba deseando ser la del cuarto!!
    Fantástico!!

    Le gusta a 1 persona

  3. Jajaja, qué risa!!! Pero mira que suerte que no saliste en pelotas… (¿o hubiera sido mejor?). “Esto se está degenerando” -dijo la abuela abajo del nieto…
    Me has hecho reír, buen domingo! (con balcones y pijamas) 🙂

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  4. jajajajaj…Jesus que buenooooooo!!!!
    Un final redondo, no podía ser de otra forma…
    Me has tenido intrigada hasta la ultima, con ese pijama de franela y el visillo como telón de fondo entre la curiosidad y el deseo….
    Gracias por las risas.

    Besos.

    Le gusta a 1 persona

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